“Representé al Ecuador, trabajé por mi ciudad y ahora sirvo a mi país”.

Sebastián Palacios, 33 años, asambleísta quiteño por la provincia de Pichincha.

Desde mi inicio profesional, estoy vinculado directamente al servicio público, lo que me permitió entender el verdadero sentido de la política: servir, escuchar, compartir y construir en conjunto con la comunidad. Trabajo por un gobierno responsable, en donde primen las causas y las necesidades de las personas; promuevo un debate respetuoso, sincero, frontal, sin tabúes ni cálculos políticos. Veo al deporte como una herramienta de desarrollo, por eso trabajo incansablemente para impulsarlo y que a través de su práctica se transformen vidas. Quiero vivir en una sociedad con igualdad de oportunidades y derechos, por eso me considero un feminista: los hombres no podemos ver la lucha desde afuera, debemos ser parte de ella.

En el ámbito educativo, tengo dos títulos universitarios: uno en Finanzas y otro en Relaciones Internacionales de la Universidad San Francisco de Quito, gracias a una beca que me permitió combinar el deporte con el estudio. Asimismo, cuento con un MBA en
Administración y Negocios de la Universidad Camilo José Cela.

En cuanto a mi trayectoria profesional, fui consultor de la Organización de Estados Americanos (OEA), Coordinador de Gestión Internacional en el Registro Civil ecuatoriano y Director Metropolitano de Coordinación de la Gestión en el Territorio del Municipio de Quito.

Mi experiencia laboral me ha permitido entender la importancia de la participación ciudadana como un eje clave de la gestión pública. He demostrado el valor que los jóvenes podemos generar en el servicio a la comunidad, por eso promuevo activamente que en la política ecuatoriana exista un recambio generacional, en el que se prioricen las necesidades y derechos del ciudadano sobre las ideologías y banderas políticas; en donde el modelo de gobierno responsable sea aplicado en las leyes, en las políticas públicas, programas y proyectos de todas las funciones del Estado.

Más allá de mi formación académica y experiencia laboral, soy deportista. Desde los dos años aprendí a montar bicicleta y desde entonces, nunca me he separado de ella. Durante varios años fui campeón nacional y panamericano de bicicross, y representé al Ecuador en campeonatos mundiales: en dos de ellos obtuve el cuarto lugar y en 1999 alcancé la medalla de bronce en el mundial de Francia. También fui seleccionado de Ecuador en ciclismo de pista; y, hoy en día,  practico ciclismo de ruta y montaña. Al haber sido deportista de élite, la disciplina, sacrificio y esfuerzo son una constante en mi vida y crecimiento.

“Veo al deporte como una herramienta clave de desarrollo, por ello trabajo día a día para lograr que más niños y jóvenes hagan deporte y actividad física”

Al llegar a la Asamblea Nacional, lideré la creación de un espacio de diálogo y debate con los deportistas: conformamos el Grupo Parlamentario del Deporte, compuesto por 19 asambleístas de distintos partidos y provincias. Desde el año 2017, hemos escuchado a los distintos actores del deporte y discutido de forma participativa sobre el fomento y desarrollo deportivo en el Ecuador. Entre sus últimos logros, está la declaración del Día Nacional del Fútbol Femenino y la presentación del Proyecto de Ley Orgánica del Deporte y la Actividad Física y la aprobación del Incentivo Tributario de doble deducción del impuesto a la renta a favor del deporte.

 

Además de ser el Coordinador del Grupo Parlamentario del Deporte, integro la Comisión Permanente del Derecho a la Salud y soy Secretario del Grupo Parlamentario por el Bienestar Animal; participo activamente en el Grupo Parlamentario de Prevención de Consumo de Drogas y en el de los Derechos de las Mujeres.

Fui parte de la Comisión Ocasional que investigó el asesinato del General Gabela y de la Comisión Ocasional que elaboró la Ley para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

“Saber que en nuestro país 6 de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia, que la Fiscalía recibe en promedio 11 denuncias de violación al día, y que 2000 niñas menores de 14 años quedan embarazadas cada año, me duele y me indigna. Por eso me considero un feminista, porque creo y trabajo por una sociedad con igualdad de oportunidades y derechos; y estoy convencido de que los hombres jugamos un rol fundamental para erradicar la violencia contra las mujeres en todas sus formas y ámbitos, para eliminar prácticas, sesgos y palabras machistas. Esta lucha no debe ser sólo de mujeres, sino de todos los que conformamos la sociedad”

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